Una escalera puede poner fin al recorrido de un robot con ruedas. Evri prueba otra solución: una máquina de dos piernas diseñada para superar obstáculos entre el vehículo de reparto y el domicilio.

La última milla como campo de pruebas

En un comunicado del 28 de septiembre de 2026, Evri anunció una prueba en Barnsley con Refined Robotics, una empresa radicada en Japón. El proyecto evaluará la aportación del robot a la red existente. Es un ensayo, no un despliegue generalizado.

Piernas para superar las limitaciones de las ruedas

Según Evri, el aparato puede transportar hasta 15 kilogramos, avanzar a 6 km/h, subir escaleras y atravesar superficies irregulares. También está diseñado para entrar y salir de un vehículo de reparto.

Estas características describen capacidades anunciadas. Todavía no constituyen un balance de fiabilidad en todas las situaciones de una ruta.

Medir la autonomía en condiciones reales

La empresa indica que el robot puede funcionar de forma autónoma o bajo supervisión remota. La prueba observará su comportamiento en barrios residenciales. La cobertura de TechRadar confirma el carácter experimental del proyecto.

Nuestro análisis: el indicador relevante será el número de intervenciones humanas necesarias para completar una entrega. Superar un escalón en una demostración y terminar una ruta con accesos variados son desafíos diferentes.

Las implicaciones para vecinos y repartidores

La evaluación debería mostrar cómo comparte espacio con los peatones y cómo se integra en el trabajo de los repartidores. Su valor económico dependerá del servicio real, las interrupciones y el mantenimiento.

Conclusión

La prueba de Barnsley plantea una pregunta práctica: ¿aportan las piernas suficiente flexibilidad para justificar su complejidad? Las entregas completadas en la calle ofrecerán la respuesta, más allá de las prestaciones anunciadas.