Autorización vinculada a una misión

La CNIL exige necesidad estricta y adaptación a las circunstancias. La autorización prefectoral fija finalidad, zona, duración y número de cámaras.

La policía municipal no puede usarlos. Deben estudiarse medios menos intrusivos.

Lo que el dron no puede hacer

Está prohibido captar sonido, enlazar automáticamente con otros tratamientos y hacer reconocimiento facial. No deben filmarse domicilios de manera específica.

Las imágenes se conservan normalmente un máximo de siete días, salvo señalamiento judicial. El público debe ser informado cuando sea posible.

Proteger un corredor y documentar

El uso más claro es mantener una vía para ambulancias, detectar densidad o comprobar humo. Una secuencia requiere autenticidad, contexto y corroboración.

El dron ve movimiento, no intención.

Conclusión

El dron es un punto de vista, no un juez volante. Su legitimidad depende de una misión precisa y de separar seguridad colectiva e identificación individual.